
En justo seis semanas estaré entrando por el portal de casa de mis padres, maleta en mano, tras haberme tirado más de un año fuera de ella. Yo era de los que creía que viviría siempre en Málaga. Nunca he sido persona de culo inquieto. Quien lo diría mirándome ahora, ¿eh? Y todo empezó en Nueva York.
La semilla fue plantada en un viaje a la gran manzana en noviembre de 2005. Una de las noches esta gente estaba cansada y se fue para el hotel. Yo opté por encaminarme al Birdland, uno de los clubes míticos del jazz neoyorquino. Se celebraba un festival homenaje al gran Django Reinhardt y no me iba a perder una oportunidad como esa por nada del mundo.
Tras fliparlo como un enano me encaminé hacia el hotel. Fue durante el paseo a solas que me di por la ciudad que todo empezó a tomar forma. Me gustaría poder vivir aquí pensé. De repente me sentí tan a gusto que las hasta entonces desconocidas calles se volvieron acogedoras. Me paró un hombre y me preguntó dónde se tomaba el metro hacia la 42st. Se lo indiqué pasando así la primera prueba. Podría vivir allí. Podría volar.
Si la semilla surgió en Nueva York el abono llegó de Savannah cuatro meses más tarde. Un viaje muy intenso cortesía de Lucía que acabó por confirmar que salir fuera podía molar. La predisposición ya estaba ahí y solamente hizo falta un golpe de suerte para levantar el vuelo.
Más de un año fuera de casa es tiempo.
Sí que lo es.
Seis semanas.
(y las ganas de pirarme descienden)
Birdland, el club de Jazz 
Django, artista 
Crónicas inacabadas de Savannah 

Como para estar allí un año..
Me comentó León hace un par de meses que la Unión Europea había convocado plazas para una multitud de especialidades distintas. RELEX 2008 se llamaba. Viendo mi futuro tan negro no me costó nada apuntarme a probar suerte. El otro día me comunicaron que el examen sería el próximo 18 de julio en múltiples capitales europeas. La que me pilla más cerca es Amsterdam. Misterio desvelado.

Había dos perfiles que iban conmigo. El primero era justo lo que llevo haciendo durante casi ocho meses aquí en Malasia. Ser el amigo informático de la oficina. Si llego a elegir ese creo que hubiese sido bastante posible que me hubiesen seleccionado. Sueldo mínimo de 2300€ mensuales + 16% por estar expatriado + bonus por país de hasta un 40% adicional. Casa y coche te lo pagan aparte. Un pasón.
Sin embargo opté por un puesto para el que no tengo casi opciones: consejero de infraestructuras; uno de mis trabajos soñados: resolver problemas de ingeniería. Mis estudios poco tienen que ver con la materia y mi experiencia profesional menos aún, pero me gustaría tanto trabajar de ello que decidí elegir el imposible, y es que solamente podíamos optar a uno..
PostData 1: Madrid es otra posibilidad para hacer el examen, pero veo el tema bastante más complicado. Tardo en llegar el doble que a Amsterdam y eso supondría mayor jetlag. Debería pedir más días libres además. Lo guay sería bajar a Málaga unos días, pero lo veo difícil.
PostData 2: Acerca del miedo que me domina cuando pienso en el futuro tras la beca hablaremos otro día. Cada vez estoy más acojonado. ¡Y queda nada ya!

¿Siguiente paso en la dominación mundial?
Más información la semana próxima,
que le estoy cogiendo el gustillo
a esto de dejaros a medias