
El pasado domingo 31 de agosto fue, además del aniversario de la independencia de Malasia, el BlogDay2008. La idea de que cada blogger recomiende unos cuantos blogs provoca un gracioso bombardeo mediante el que siempre acabas descubriendo alguna que otra joya que se te había pasado desapercibida. Si yo tuviese que quedarme con cinco blogs de todos los que sigo, serían los siguientes:
>> ego por la vida me cogió prestada una imagen de un trocito de papel; pasé a ver quién era y para qué la necesitaba; encontré un blog personal en el que reflexiona en voz alta; desde entonces habitual y últimamente incluso necesario; sin duda mi preferido.
>> gee bobg es casi el único blog en inglés al que estoy suscrito; escrito por un programador americano cuenta anécdotas de su día a día; en el trabajo, con su familia, con sus amigos; la forma en que escribe y las cosas que escribe son deliciosas; me encantaría que mi blog acabase siendo como el suyo.
>> fail blog actualiza cada día con un par de imágenes o vídeos para mearse de risa de lo surrealistas que pueden llegar a ser; de humor el mejor que he encontrado en bastante tiempo.
En teoría hay que poner cinco pero creo que estos tres son los claves ahora mismo, y poner por poner tampoco es plan. ¡Echadles un vistazo y que siga el espectáculo!
Parece una broma pero no lo es. Olvidaos de todo lo que leísteis ayer de cerrar el blog y abrir otro. He recapacitado y lo veo innecesario.. Mejor seguimos con este, ordenamos el cuarto, le damos una manita de pintura y cambiamos las bombillas fundidas. Una puesta a punto y a seguir tirando millas.
Twentydur’s el original está de vuelta, creo.
Durante esta semana quise escribir en el blog acerca de la escapada a los montes que llevamos a cabo sábado y domingo, de la visita a la capital administrativa de Malasia, de las sensaciones tras volver a conducir durante horas un coche tras nueve meses, de las cosas fundamentales que no se deben olvidar en un viaje por el sudeste asiático, de las diferencias entre ligar aquí y allí, de la mierda que es saber anticipadamente que estarás jodido en unas semanas, de la felicidad que provoca que tu familia venga a visitarte y de las ganas de juntarme con mis amigos en octubre.
Sin embargo días y noches intensos y trabajo para parar un tren en la oficina me lo han impedido. Maldita sea. Y este fin de semana me voy de nuevo fuera de la ciudad, así que todo tendrá que esperar si es que finalmente ven la luz las entradas. ¡Sea lo que sea pasadlo bien!

Son las dos de la madrugada. Acabo de llegar de Borneo y debo aprovechar para recordar algo que lo mismo no ha quedado claro a lo largo de la evolución de este blog. Es una bitácora eminentemente personal. Está claro que lo mejor de todo esto es el feedback. Saber que hay gente a la que le gusta saber de ti a través del blog, amigos y desconocidos que te obsequian con parte de su tiempo y energía dejándote un comentario; y también aquellos que no se dejan ver pero que por curiosidad siguen mis aventuras y desventuras. Es lo que mola.
Pero ojo. Una gran parte de lo que escribo lo hago porque necesito hacerlo. De ahí salen entradas que quizá algunos consideren absurdas o carentes de talento. La idea de esas actualizaciones ya no es intentar contar nada sino plasmar lo que me pueda estar rondando por la cabeza en ese momento. Exploto y necesito más insinuar que contar directamente algo. Lo mismo utilizo una canción, una frase o una imagen. ¿Qué mierda has colgado en el blog? os preguntareis. Ralladas mentales, oiga.
Este no es un blog acerca de vivir en Malasia. Esta es la cara pública de Twentydur, y aquí no cuento ni la mitad de lo que me pasa. Sabiendo que todo el mundo puede leer esto me tengo que ahorrar entradas que puedan dar lugar a alarma o que puedan colocarme en situaciones comprometidas. Si un amigo me apuñala por la espalda no queda bonito que lo ponga en el blog. Si una chica me destroza el corazón tampoco. Porque ambas personas leerán el blog y no molará. Y no quiero decir que algo de esto haya pasado, que ya os veo haciendo suposiciones
Los tres párrafos anteriores se pueden resumir en lo siguiente: “Este es mi blog y me lo follo cuando quiero”. No saquéis las cosas de contexto. Lo mismo un día pongo una canción acerca de un tractor amarillo. No quiere decir que me vaya a comprar uno. Igual al día siguiente escribo acerca de que jugar con fuego implica quemarse. No hay que tomárselo a la tremenda.
He dicho