Me acabaré comiendo mis palabras de hace algo más de dos semanas. Y es que septiembre está rompiendo todas las previsiones, convirtiéndose día a día en un pedazo de mes. Tanto es así que si no fuese por la mierda de trabajo no me importaría quedarme aquí algo más de tiempo.. hasta que se termine de desmantelar el tinglado definitivamente y se marchen los últimos colegas de Kuala.
Ayer además me dieron de nuevo mi amada cámara de fotos. Se me volvió a romper (y van tres) hace un mes por seguir maltratándola como siempre. Menos mal que el servicio técnico Canon aquí en Malasia es cojonudo y no he tenido que pagar ni un duro. Así que durante estas dos semanas que me quedan en mi ciudad adoptiva intentaré hacer miles de fotos para el recuerdo. Mil ganas tengo. Os dejo ahora con un pedazo de vídeo musical del copón, que curiosamente ayer cantamos en un karaoke en una mítica noche despedida del gran ramonet. ¡Viva septiembre!
Una de las cosas negativas del viaje a Vietnam fue la muerte de mi flamante nueva cámara. Ni tres meses de vida tenía. Algo se jodió en la óptica el primer día y en todas las fotos aparecía un halo negro en la esquina inferior derecha. Una verdadera faena.
Afortunadamente estaba en garantía y no me pusieron ningún problema. La tienda Canon del Suria gestionó todo y me cambiarían la óptica entera y de camino arreglarían un par de pixeles muertos de la pantalla. Todo gratis.
¿Y cuanto tardará?
Un mes. Tienen que traer la óptica desde japón.
¡Mecagüen!

Por suerte el mes se convirtió en dos semanas, y ayer por la mañana recogí la cámara reparada y lista para la acción.. Este fin de semana toca irse a Medán, la ciudad más grande de Sumatra, Indonesia. El plan aún no está claro.. pero los billetes los tenemos así que ya se verá casi sobre la marcha

Ya tengo cámara. No se si la compra ha sido buena o no. Ya se irá viendo. Eso sí, agarraos para el bombardeo de información/imágenes que llega ahora