La gente suele recordar al Elvis Presley de los años 50, de los comienzos. Un chico joven con tupé que movía las caderas a un ritmo frenético y con una voz que pararía un camión. En aquellos tiempos era lo que vendía, lo que el público quería ver. Luego vino la guerra y, tras ella, Elvis se fue a Hollywood y empezó su época cinematográfica. Fueron escasos diez años.
A finales de los años 60 quiso volver a los escenarios. Hacía años que no cantaba en directo y tenía miedo de no dar la talla. Sin embargo, se descubrió a un Elvis Presley en mejor forma que nunca. En mi opinión, el Elvis de principio de los años 70 es el mejor de todos los que ha habido.
Para poneros un ejemplo, os voy a poner una canción que llegó a convertirse en el símbolo Presley: Heartbrake Hotel. La primera versión -al comienzo del post- es la original, la que catapultó a Elvis a la fama. La segunda es un directo, veinte años después, con un Elvis Presley pletórico.
“Heartbrake Hotel - 1970’s”
A eso es a lo que me refiero cuando digo que prefiero al Elvis de los 70’s. Su voz es mucho más madura, nada que ver con los gritos de chiquillo de los comienzos, y su forma de cantar.. mucho más soul, más blues.. más Elvis.
Eso es lo que quiero perder de peso al día, 36 gramos. No parece demasiado complicado, ¿no? He engordado cuatro kilos desde que dejé de correr a principios de verano y me gustaría liberarlos. Así que el objetivo es ese.. 36 gramos diarios. Seguiremos informando xD
Imaginad que teneis unas mil dosis de felicidad para repartir a lo largo de una vida de, digamos, cien años. La media será de diez dosis anuales, suponiendo que querramos gastar todas las dosis. Mi pregunta es, ¿cómo repartiríais vosotros el consumo?
Seguramente cada uno optará por una “estrategia” diferente. Unos consumirán mucho durante la juventud y para la vejez no les quedará casi nada.. Otros quizá al contrario, incluso habrá gente que prefiera la estabilidad y consuma estrictamente 10 dosis anuales, ni una más, ni una menos. No me sorprendería encontrar gente que ahorrase dosis y las dejase “para una vida futura”, perdiéndose la felicidad en esta vida por una hipotética felicidad futura. No sé, hay tantas formas distintas de resolver el dilema..
Yo creo que lo repartiría en forma gaussiana,
Aunque lo mismo sabiendo que en la vejez me quedarían pocas dosis anuales sufriría alguna que otra depresión.. seguramente.. ¿Cómo las repartiríais vosotros?
Increible, ¿no? Llego vía menéame a la web de Thomas Weinberger, un fotógrafo alemán que se ha dedicado a hacer una serie de fotos en las que expone la película dos veces. Una vez durante el día y otra vez por la noche, de forma que captura una mezcla de iluminaciones que le da el aspecto tan surrealista al resultado.
A mi me recuerda al 3D Studio. La galería completa, aquí.