
Impresionante la página de viñetas del conejo suicida que he encontrado a través de menéame.net. Hay algunas que son realmente brillantes. No os perdais la última, la de Terminator, que es de las mejores xD. ¡La risión!
>> Bunny suicides
risión.
1. f. coloq. Persona, situación o cosa que mueve a risa.

>> www.google.com
>> mail.google.com
>> earth.google.com
>> video.google.com
>> reader.google.com
Uso todas esas páginas casi a diario. Y la semana pasada, para colmo, Google sacó a la luz su nuevo servicio: Google Calendar. Unicamente diré que la agenda 2006 que me regalaron en navidades acaba de ser condenada al olvido.. Si es que no lo puedo evitar. Me he convertido en adicto a un buen puñado de los servicios de Google (y eso que la mitad están en fase beta).
Da miedo pensar cuanto controla Google mi vida.
¡Pero es que lo hacen tan bien! xD
>> calendar.google.com

Somos insignificantes. Si realizamos el esfuerzo de abstraernos e intentar vernos desde fuera, desde un punto de vista global, universal y no solamente personal. Inevitablemente comprenderemos que somos irrelevantes. ¿Realmente lo que hagamos en nuestra vida servirá para algo? Decir que somos como una gota en el océano sería mentira. Aún somos menos. Mucho menos.
Ínfimos y sin embargo necesarios. Se necesita de nosotros tanto como el viento precisa de pequeñas partículas de arena para realizar, durante miles de años, una escultura en la piedra. Y gracias a la labor de diminutos granos que pasarán por siempre desapercibidos, y cuando ya hayan incluso desaparecido como tales… justo entonces, cuando ya nada pueda relacionar el efecto con la causa, se habrá creado un icono.
Todo funciona de la misma manera. Fíjate en una nebulosa galáctica y encontrarás idéntico comportamiento. Observa las interacciones a nivel atómico y te parecerá que estás viendo lo mismo. Y nuestra vida, desgraciadamente, se comporta exactamente igual. No somos nada.
Pero no por ello hemos de ser derrotistas. Debemos ser capaces de comprender la verdad y aún resistir la tentación de dejarnos vencer por ella. Como individuos podemos dar mucho juego. Si bien nada de lo que hagamos contribuirá significativamente a construir un legado, a efectos locales sí que podemos moldear nuestro pequeño mundo. Y centrarnos en esta tarea, en crear un mundo de humo que no transcenderá más que nosotros mismos, puede dar sentido a nuestra vida.
Y como el viento que esculpe, cada miles de millones de insignificantes individuos surge uno que creará la escultura dándole el toque maestro. Un único individuo que revolucionará la vida de todos los que vendrán después. Uno que por fin transcenderá, aunque no sin la ayuda de todos los que cayeron en el olvido. Todos los miles de millones de almas que vagaron sin rumbo por el mundo cumplían con el propósito de esperar a aquel que rebautizaría el concepto. Insignificantes, pero fundamentales.
Adrián Cienfuegos era uno de los elegidos.